La textura de tu piel, tu olor, el sabor de tu cuerpo...siempre digo que eres perfecta y el fin de semana pasado pude comprobarlo yo mismo.
Mis padres no vendrían hasta el día siguiente así que decidimos quedar en mi casa. Mientras me duchaba sonó el timbre del rellano. Te gusta presentarte por sorpresa y que tenga que salir a recibirte con el cuerpo mojado y la toalla envuelta en mi cuerpo.
Abrí la puerta y allí estabas, con tu sonrisa traviesa. Te empujé hacia dentro y nos besamos al lado de la puerta todavía sin cerrar. Tú sorbías mi cuello eliminándome el exceso de agua que poco a poco, iba precipitándose al suelo. Me desabroché la toalla y envolví tu cuerpo junto al mío, ocultándonos en su interior.
Acerqué tu cuerpo al mío y tus manos acariciando mi culo. Por mi pene semi-erecto iban deslizándose gotitas de agua que estallaban en tu ropa. Nuestros cuerpos mojados y calientes iban produciendo vapor que densificaba el aire que respiramos.
Recuerdo quitarte la ropa en medio del pasillo entre besos y caricias y guiarte hacia mi dormitorio. Tu cuerpo bocabajo en mi cama, cubierto por una braguita de encaje y tus pechos rebosando por los laterales. Dejé la toalla encima de la silla y cerré la puerta tras de mí.
Mientras me acercaba a ti, mi deseo iba aumentando por momentos y tú eras consciente sólo con mirarme. Encima de ti te besaba los hombros mientras mis manos iban acariciando tu espalda. Llevado por la fuerza y el deseo, deslicé tu cuerpo hacia los pies de la cama. Tú dejándote comer y yo saciando mi apetito. Volteé tu cuerpo dejándolo bocarriba. Me mirabas fijamente mientras yo, levantaba tu culo e iba deslizando tu ropa interior hasta los tobillos.
Nuestros cuerpos desnudos ardientes, mojándose por dentro y por fuera deseaban compartir un orgasmo tras otro. Mientras tus manos acariciaban mis muslos, mi polla frotaba tu coño como si se tratase del arco que frota un violín. La mía aumentaba de volumen y dureza mientras el tuyo se hinchaba y volvía rojizo. Tu clítoris asomaba por el extremo anterior no queriendo pasar desapercibido.
Tus pezones endurecidos por la excitación junto con tu clítoris hiperestimulado dibujaban un triángulo isósceles invertido de proporciones perfectas. Alcancé cada uno de tus vértices erógenos, lamiéndolos, acariciándolos entre mis yemas, succionándolos uno tras otro cuando al fin, sabíamos ambos que había llegado el momento de follarnos.
Inmovilicé tu cuerpo manteniéndote por los brazos, mientras mi cuerpo se movía penetrándote con furia. Hundía mi cuerpo en ti hasta que mis testículos, impactaban contra tu cuerpo produciendo un sonido sordo que incita a repetir su ejecución.
Nuestros cuerpos electrizados pedían unos segundos de reposo, mientras por nuestro sistema nervioso iba recorriendo información sensitiva hasta estallar en el centro del placer. Tu cuerpo temblaba y se endurecía, yo aguantaba mi respiración, mostrándome las yugulares dilatadas. Ambos gemíamos, y nos acariciamos con fuerza. Al salir de dentro tuyo, una sacudida recorrió mi cuerpo y de mi polla fueron brotando chorros que impactaban en tu coño, en tu abdomen hasta mojar tus pechos y tu cuello.Perdimos unos segundos la noción del tiempo y ambos decíamos palabras y respuestas inconexas. Una vez semi recompuestos, lamí todo tu cuerpo limpiando las pruebas de nuestro deseo y nos abrazamos y besamos durante un largo rato.
Como minutos antes había descubierto, necesitaba medir tu triángulo erógeno y efectivamente la distancia entre tus pezones, y uno de ellos y tu clítoris se aproximaba enormemente al número áureo. Sabes que la ciencia me apasiona pero cuando la practico contigo siempre termina convirtiéndose en arte.
Esta vez te pusiste encima de mí, y con la cinta métrica ataste mis muñecas a la cabecera de la cama. Dejaste caer tu cuerpo encima del mío mientras volvía a hundirme dentro de ti.
Mi polla ensartada, fijaba tu coño en un punto del espacio y tú te movías como un compás alrededor de mi eje. Tus pechos seguían la inercia de tu movimiento circular uniformemente acelerado. Frenabas y volvías a iniciar el ritmo en el sentido opuesto.
Nuestros orgasmos seguían sucediéndose sin que importase el tiempo hasta que nuestras neuronas se despolarizaron indefinidamente y nos acurrucamos el uno con el otro. Tú encima de mí, reposabas con mi pene entre tus muslos y yo debajo, sentía tus delicados pechos acariciando mi piel. Nos quedamos dormidos, completamente extenuados.
Al cabo de unas horas, sonó el interfono que anunciaba la llegada de mis padres.



Te salió perfecto sí...menos por la pillada.
ResponderSuprimirCreo que volvió a subirme la fiebre....
Besitos.
Bonita escena, si.
ResponderSuprimirSabías que los lunares del cuerpo están en puntos aúreos?
Un besito...
Princesa: Gracias encanto! No es bueno permitir que a tu cuerpo le suba la temperatura...si decides remediarlo, puedo recetarte algo divertido. Un beso!
ResponderSuprimirIna: Desconocía que ocurriese también con los lunares...el cuerpo humano es fascinante. Si me ayudas podemos realizar un estudio serio y todo. Un besito!
MMMMMM MADRE MÍA QUE TENTACIÓN :D
ResponderSuprimirMaya: El mejor modo de librarse de la tentación es caer en ella. Un beso!
ResponderSuprimirMenuda recibida a casa!!:P
ResponderSuprimirMe ha recordado a un trabajo que hice sobre la proporción aurea, no sabía que existía esa relación jejej
Un besazo, te sales con tus relatos!! Parece que los viva de verdad :O
Nola: Si mis letras consiguen hacerte sentir por unos momentos, esta sensación divina es que todo tiene un sentido.
ResponderSuprimirUn beso y muchas gracias!
un placer volver a leerte... después de tanto tiempo :)
ResponderSuprimircreo que es una de las entradas que más me gustan, de las que te he leído :) (que son todas) jajaj :)
un beso!
Genial, excitante, estremecedor, palpitante,...mezcla de ciencia y de arte.
ResponderSuprimirA mí se me despolarizan las neuronas sólo con leerte, jajajaja
joder, si lo que ha dicho Ina es cierto... creo que estoy llena de puntos aúreos xDDD
ResponderSuprimirUffffff, tremendo, sublime, yo quiero, jaja, besitos
ResponderSuprimirpitus38
bche:No sabes lo bien que sienta que te digan esto...jajaja...¿puntos áureos? estoy deseando encontratelos todos ;)
ResponderSuprimirun besazo!
belkis: Si mezclamos el sexo con otra ciencia conseguimos convertirlo en arte. Ni te imaginas lo que me gusta despolarizarte...jeje
Un besote!
Diamante de sangre: Yo tambien me muero de ganas...:P
un besito!