martes, 30 de noviembre de 2010

Mi piel es tuya

Me gusta sentir tu piel encima de la mía. Deseo notar como fluye tu calor por mi cuerpo. Observas  mi cuerpo desnudo bocabajo y vas quitándote la ropa lentamente. Te miras al espejo en lencería y te gusta lo que ves. Te acaricias los pechos y deslizas una mano por encima de tu abdomen. Cada vez es más inminente y mi deseo se va haciendo insoportable. Liberas tus pechos del sujetador y lo depositas en una de mis manos. Vuelves a mirarte al espejo con cara de zorra y vuelves a jugar con ellos.

Levantas una pierna encima de la silla y vas quitándote el tanga delante del espejo. Con tu prenda todavía en la mano, empiezas a frotar por encima de tu coño, impregnándolo de tu aroma...y lo depositas en mi otra mano.

Es muy suave y lo noto caliente y un poco húmedo. No evito llevármelo a mi rostro. Lo deslizo por mi piel, aspirando tu olor y acariciándome con él. Mientras, sigues acariciando tus pechos delante del espejo y ahora continúas frotando tu coño por fuera.

No puedo más. Elevo mi culo un poco y empiezo a mover mis caderas adelante y atrás, frotándome con las sábanas. Me dejo caer de nuevo en la cama y aumento la velocidad. Subes a la cama arrodillada entre mis piernas y dejas caerte encima de mi culo. Inmovilizándome. Inclinas tu cuerpo hacia delante y quedas estirada encima de mi dorso. Siento tus tetas pegadas a mi espalda y tu coño caliente encima de mis nalgas. Te acercas a mi oído y me susurras que no me siga moviendo, que no me dejaras correrme tan rápido y menos encima de la cama. Obedezco.

Nuestros cuerpos se relajan y empiezas a movilizar el tuyo por encima del mío. Te mueves muy lento. Noto como tus pezones se estiran, se endurecen y se clavan en mi piel como dos arpones. Frotas tu coño con mi culo. Aumentas la velocidad y la presión de tus movimientos. Permanezco inmóvil. Jadeas. Tus embestidas se hacen rítmicas, y en pulsiones. Gimes y te detienes. Siento mi culo húmedo. Sigues moviéndote.

Me coges por la cabeza y obligas girarme 180º si no quiero que me rompas el cuello. Sigo permaneciendo debajo de ti ahora bocarriba. Vuelves a masturbarte con mi cuerpo frotándote ahora con la zona delimitada entre mi obligo y mi pubis. Te deslizas frenética por encima de mi cuerpo. Tus pechos intentan seguir el movimiento de tus caderas a destiempo y yo sigo su bamboleo hipnótico. Me tienes para tu cuerpo. Inclinas tu cuerpo adelante, permitiéndome acariciar tu piel. Tiemblo de deseo y consigues endurecerme por completo.

Separas tu coño de mi cuerpo y dejas caerlo encima del tronco de mi polla. Los labios de tu coño perfectamente rasurado, quedan separados de forma simétrica en ambos lados de mi polla adaptándose a su calibre a la perfección. Sigues moviéndote y masturbándote a tu merced. Siento tu clítoris duro e inflamado rozando continuamente con mi polla. Aumentas tus embestidas y dejas caer tu cuerpo encima del mío. Tus pechos se pegan a mi torso. Los acaricio con mis manos amasando los cuatro cuadrantes, pellizcándote los pezones. Los llevas directamente a mi cara. Los lamo, los beso con ansia. Muerdo tus pezones y los succiono completamente por la aureola. Gimes y sigues moviéndote como una posesa. Coges mi polla con fuerza y la desenfundas por completo. Ahora decides masturbarte con mi glande: aplastándolo entre tus labios y rozándote continuamente con fuerza. La punta de mi polla se va enrojeciendo por momentos hasta que consigues exprimir unas gotas preseminales que salen con dificultad.  Acaricias el glande con tus dedos y te los llevas a la boca. Los lames mientras me miras con cara de salida y te relames los labios. Te acercas a mi cuerpo y nos besamos.
Empiezas a gemir y moverte a espasmos. Gritas y me muerdes el esternocleido. Te corres encima de mí salpicándome, mojándome por completo. Me siento la polla mojada y poco a poco tu corrida va cayendo por mis caderas hasta empaparme todo el culo.
Me miras rubicunda y juguetona, toda sudada y mojada encima mío. Deseo que me folles toda la noche. Deseo que cabalgues mi polla dura y empalmada para tu goce. Impasible. Una vez tras otra. Quiero sentir tu humedad por dentro y cuando ya no podamos más, llenar tu coño con mi corrida y... zas!...dejas caer tu cuerpo y te clavas mi polla hasta los huevos...

...follamos...

sábado, 6 de noviembre de 2010

Por puro placer


Hoy me han entrado unas ganas de follarte que no te imaginas y para hacerlo quiero obsequiarte con mis dos pollas. Una está caliente y varia de forma y tamaño según como la trates. La otra la tengo atada con un arnés y es más grande que la mía aunque no podrás endurecerla a tu antojo.

Quiero follarte esta noche y todas las que me dejes. Con mi polla natural puedo dilatarte poco a poco, disfrutandote toda la noche y saboreando como voy rozando dentro tuyo. También deseo correrme e inundarte toda la vagina con mi leche, podemos dejar que gotee por tu coño enrojecido por el roce y mientras nuestros fluidos van derramandose por tu delicada piel, quiero seguir follándote con mi polla de plástico. Quiero ver como la haces desaparecer por completo dentro tuyo. La cabalgas con fuerza encima mio. Me gusta sentir como te corres sin ninguna otra intención que la de satisfacerte. Deseo abrazarte sudurosa, espasmódica, oliendo tu cuerpo y tu coño.

Vuelvo a endurecerme por tí, para ti. Ahora quiero follarte en la cama, tumbada boca arriba. Hundo mi polla y se desliza con suavidad por tu coño. Nos besamos, me agarras el culo y lo aprietas. Diriges mi polla de látex a tu culo y le das paso. Te penetra al ritmo de mis caderas, siempre dura, dispuesta a romperte y hacerte estallar de placer. Me vuelvo a correr. Gimo, grito, te deseo. Mi polla se ablandece dentro tuyo y la otra sigue taladrandote, haciendote perder la cuenta de tus orgasmos, haciendote olvidar por una noche quiene somos, sólo haciendo corrernos por eso, por puro placer.