Eres tu la que me hace sentir vivo. La primera con la que pienso al levantarme y la última al acostarme.
A veces las obligaciones del día a día no me hacen pensarte lo que me gustaría. Eres la que hicistes descubrirme a mi mismo, quien soy, quizás sólo una parte. Mis propias pasiones, mis virtudes y mis defectos. Tambien mis límites en pérpetua expansión como si de la teoria del BigBang se tratase.
Por eso me cuesta mucho comprenderte cuando me dices que sólo te quiero para eso. Intuyo que te refieres al sexo, a follarnos como si fuera la última vez y todavía lo entiendo menos.
Para mí no es solo sexo, nunca lo ha sido. Para mi es la máxima forma de expresión de mis sentimientos hacia tí. De mis ganas para que durante el rato que estamos juntos, desconectes de todo y solo sientas. Te sientas a ti misma y me sientas a mi olisqueando tu cuerpo, tus pies, comiéndote dedo a dedo, beso a beso, abriendo tu sexo con mis labios, bebiendote directamente de tu coño mientras mis dedos acarician tu ano, se cuelan dentro de tu culo, acariciándote por dentro con mi saliva. También al revés, ahora comiéndote el centro de tu culo, y másturbando tu sexo, dilatándote toda con mis dedos. Disfrutando tus sensaciones, tus gemidos y sollozos de placer, de correrte de gusto. Me gusta verte así. De este modo. Tan pura y feliz con tan poco. Me importa una mierda si me corro o no, lo sabes. Solo voy a hacerlo cuando me lo pidas y quieras que riegue tu piel, tus pechos o tu cara. Y al final besarnos dulce a los labios, mirarnos a los ojos y que sepas lo mucho que te quiero.
sábado, 10 de enero de 2015
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