Todo empezó como un juego en la ducha. Ella empezó a orinar unas gotitas encima del pie de él, y él al notar la diferencia de temperatura del agua de la ducha con su orina, le dijo que no parase hasta terminar.
Ahora, cada vez que ella tiene que orinar le pide a él que se desnude y lo lleva a empujones hasta la bañera, allí lo coje por el cuello y ya despojado de toda su ropa, se empieza a orinar encima de él. Mojando primero sus pies, va subiendo por sus piernas, sus muslos, mojando todos sus genitales. Su polla permanece ya erecta por el grado de excitación del momento. Ella lo estrangula ligeramente, mientras sigue derramándose por sus abdominales hasta su cuello. Todo mojado de su orina. Si, el fluido corporal más estéril que tenemos, mucho más que el sudor o la propia saliva.
Ella tiene los senos inflamados de placer y el coño chorreando de deseo, aunque sabe que pronto la dominación se va a invertir. Cuando termina con la ultima gota de orina, se aferra a su polla, y empieza a pajearla con fuerza sintiendo como los cuerpos cavernosos van a estallar llenos de sangre. Sabe que la quiere, la desea y siempre la ha tenido a su entera disposición. Entonces se la lleva a la boca y la engulle, limpiando las gotas de su propia orina con su lengua.
La mima, la engulle y ensaliva con destreza y cuando siente que él ya no puede más, se comen las bocas con desenfreno, se arrodila enfrente de él y le pide que la folle como si ésta fuera la ultima vez.
Él, completamente animalizado la monta y empieza a follarle el culo muy despacio, como a ella más le gusta. Dilatando su ano, solo con el glande y poco a poco va hundiendo su carne en ella que aprovecha para frotarse el coño con desesperacion.
Se corre rompiendose su cuerpo en mil depazos y cae al suelo a espasmos. Él sigue dentro de ella y gimiendo de placer llena todo su culo, que sigue contrayéndose, con su corrida. Sigue dentro de ella, y cuando su polla pierde turgencia, empieza a comerle el culo, besos, lametones y succiones directamente en su ano, consiguen recuperar toda su semen en su boca.
Caen abrazados al suelo y comiéndose la boca frenéticamente, intercambio de placeres de dos mundos que solo ellos dos son capaces de sentir y compartir.



