sábado, 24 de abril de 2010

Apasionados

Nos besamos recostados en el sofà, nos acariciamos fuerte con prisas. Nuestra respiración se acelera. Te beso el cuello. Acaricio tus pechos por encima de tu blusa. Te desnudo con prisas. Me ayudas. Cruzas tus piernas entre las mías y me acaricias por encima de los tejanos. Tus tetas se mueren de ganas de que alguien las libere y yo de comérmelas. Las acaricio, las magreo, me sonríes. Te las como con furia. Tus pezones crecen y se endurecen.

Te pones de pie en frente mio, te lamo el ombligo y con mis manos manoseo tu culito. Con tus pantalones abrochados voy tirandolos hacia abajo y con la fricción te pones más cachonda. Tu coño al aire, lo huelo, te pego algunos cachetes y estrujo tus nalgas. Te levanto en brazos y te tiro contra el sofá. Te quito los pantalones de tus pies por encima de los zapatos.

Tu coño abierto de par en par. Me acerco. Lo abro cuidadosamente con mis dedos, y acaricio tu clítoris con la punta de mi lengua. Te mueves, gimes y agarras mi cabeza. Me pongo de pie y te abalanzas sobre mí. Me desabrochas el cinturón y me bajas los pantalones. Estoy frenético y mi polla dura como una piedra. Me siento contigo y empiezas a comérmela como una profesional mientras voy acariciándote la rajita de tu coño con los dedos. Estas completamente a tu tarea y yo introduzco mis dedos en tu agujero.

Estamos cerdos. Te pones encima mio y empezamos a follar. Nuestros sentidos convergen y se sinergizan. Siento en mi polla cada repliegue de tu vagina y tu puedes notar cada vena de mi pene. Nuestras penetraciones van in crescendo. Gemimos y sudamos cómo dos animales.

Me gusta moverte con rudeza, te bajo del sofá y sigues comiéndome. Me levanto y te pongo delante mio. te agarro por los muslos y tu me rodeas por el cuello. Te elevo y follamos de pie delane del espejo. Nuestras expresiones estan desenecajadas y mi polla está completamente hundida en tu interior. Tus tetas bailan contra la gravedad y tu pelo te tapa la cara de una forma muy sucia.

Volvemos al sofá y te quedas en 4 y me pongo detrás tuyo. Te agarro por las caderas y te penetro de golpe. Gritas. Aumento la frecuencia de mis embestidas. Acaricio tu espalda, te agarro del pelo y tiro un poco hacia atrás. Arqueas tu cuerpo y me gritas.

Nos sentamos. Me cabalgas salvaje. El ruido de nuestros cuerpos nos estremece. Quiero mirarte fijamente a los ojos mientras nos corremos. Y lo haremos callados. Abrazo tu cuerpo hacia el mio, contraemos nuestros músculos, nos miramos y nos corremos en silencio.

domingo, 18 de abril de 2010

Vacío

Hace demasiadas horas que no me corro. Me siento nervioso y al más mínimo estímulo mi cuerpo responde preparándose para la acción aunque los dos sabemos que de momento no llegará. Mi cuerpo está rígido debido a la tensión que llevaaguantando.

En la cama me cuesta conciliar el sueño. Me acuesto boca abajo. Pasan los minutos y todo sigue igual. Hasta que instintivamente empiezo a rozarme con las sábanas lentamente. Noto como va creciendo mi polla. Levanto mi culo para suavizar los roces y evitar terminar corriéndome antes de tiempo.

En este momento me pasan por la cabeza todos los estímulos de los últimos días, roces, contactos, palabras, olores...contraigo los glúteos y empiezo a acriciarlos suavemente, me encanta. Los agarro fuerte con ambas manos mientras elevo el pubis hacia arriba y expongo mi pene a la superfície.

Me calienta esa posición tan vulnerable y abandonado completamente al placer. Mis manos siguen magreando mis nalgas hasta dejarles varias marcas. De repente reconstruyo tu figura. Tu carita sonriéndome con picardia, tus labios, tu cuello. Tu piel en contacto con la mia. Huelo tu cuerpo cachondo y mi polla sigue creciendo.

Me ofreces tus pechos con tus pezones que consiguen hipnotizarme hasta ue los toco, los siento y juego con ellos. Su color, su tacto y como se van modificando es de las cosas más hermosas que he visto. Mis dedos juegan con tus pezones y la la puntita de mi lengua los lame lentamente.

Te oigo gemir, te noto sudar,  te mueves y te levantas. De repente dejas caer tu cuerpo y hundes tu coño en mi polla. Cabalgámos juntos, fuerte casi haciéndonos daño. Oigo el ruido que hace tu coño con mi polla. Nos desfogamos brutamente. Gritamos, nos mojamos, nos corremos y de repente desapareces.

Me corro a chorros espásmicos que mojan mi torso y mi cuello. Mi cuerpo se relaja hasta la próxima vez que nos veamos.

viernes, 9 de abril de 2010

Juega conmigo

Me gusta mirarte. Tu carita es el único trozo de tu piel que dejas ver. a mis sentidos Me imagino tu cuerpo por debajo de tu ropa. Desnudo. Recreo tu textura, tu calor, tu olor...

Hablamos tranquilamente y de repente tus manos se deslizan por debajo de la mesa.

Levantas el mentón, tus pupilas se dilatan. Sé que has introducido tus manos por dentro de tus pantalones y te acaricias el coño delante mio. Intuyo como tus pezones se endurecen por debajo te tu camiseta. Mis manos se dirigen por encima de mis pantalones, me acaricio.

Nuestros latidos se aceleran junto con nuestra respiración creando una atmósfera de puto vicio.

De repente te levantas y tus pantalones desabrochados te delatan. Veo la piel tiersa del inicio de tu pubis. Tu cuerpo musculado y fibrado demuestran una fuerza sexual que me enloquece. No sabes la de pajas que he vivido pensando contigo.

Me bloqueas entre la pared y tu cuerpo y me acaricias las mejillas.  me restriegas tus manos por mi nariz y mi boca, obligándome a aspirar el olor de tu sexo. Me excitas, me provocas, me endureces. Con tu cuerpo me envuelves y tus pechos quedan comprimidos contra mi cuerpo. Tus pezones duros se clavan en mi tórax.

Juegas conmigo.

Agarro tu culo y lo estrujo por encima de tus pantalones; me dejas agarrarte el culo. Lo acerco a mi cuerpo y me rozo con él. De repente te apartas y me miras con malicia.

Juegas con ventaja.

Me coges de la mano y me llevas a tu dormitorio. Me obligas a sentarme al borde de la cama mientras lentamente te vas deshaciendo de toda tu ropa. Tu cuerpo se descubre imponente ante mi. Tu piel refleja la poca luz que nos acompaña.

Enseñame a jugar.

Te volteas varias veces para que pueda admirar cada centímetro de tu cuerpo. Te acercas lentamente a la cama. Te giras y agachas regalándome una visión perfecta de tu culo y tu coño. Te restriegas por mi cara. Te huelo. Te lamo.

Me encantas. Tú y tu sabor.

Me tumbo en la cama y voy quitándome la ropa hasta quedarme con los bóxer. Te sientas encima mio y  acariciamos nuestros cuerpos. Quiero ver como te corres. Quiero que me mojes. Que te corras encima de mi polla. Me quito la ropa interior y quedo desnudo delante tuyo.

Arqueas tu cuerpo, lo acaricias. Tu piel, tus pechos, tu culo. Deslizas tus manos hacia tu coño, lo frotas y empiezas a urgar con un dedo. Me lo ofreces y lo lamo. Soy tu putita privada. Sigues penetrándote ahora con dos dedos. Oigo como tus dedos entran y salen de tu interior. Gimes. Te contraes.

De repente avanzas tu cuerpo. Cierras los ojos y me sonríes. Te mueves frenética y de repente me siento  caliente y mojado. Tus fluidos barnizan mi cuerpo, mi abdomen mi polla. La agarras fuerte y la untas con tu corrida. Deslizas las manos por encima de ella.

- Cabréame, hazme cabrear y cuando esté a tope te daré tu merecido.