Por entrar en tu piso por las noches. Por colarme en tu habitación mientras duermes. Soy egoísta por desnudarme mientras observo como descansas bocabajo. Por destapar tu cuerpo por debajo y acariciar tu piel caliente. Por besar tus pies que tantas veces he observado y lamer cada uno de tus dedos. Por subir mis manos lentamente por tus piernas hasta llegar a tu culo. Por besarte las nalgas y hundir mi nariz en ellas.
Dejo mis manos encima de tu culo, una en cada nalga. Se te eriza toda la piel y las abro ligeramente. Husmeo en ellas y empiezo a lamerte con delicadeza. Simulas estar dormida y te dejas hacer. Con la palma de mi mano acaricio tu rajita desde el pubis hasta tu culo una y otra vez...lamo un dedito y empiezo a introducirlo poco a poco dentro de ti. Primero uno, luego otro, hasta penetrarte con tres a la vez.
Mis dedos entran y salen de tu coño. Húmedos y calientes. Deslizo mis dedos por las paredes de tu vagina dilatando el orificio vaginal dibujando círculos en tu interior. Te mueves. Te incorporas de rodillas en la cama mientras mis dedos siguen penetrándote. Mueves la cabeza hacia atrás y nos miramos fijamente. Pongo una almohada debajo de tu abdomen para que estés más cómoda y para que tu coño se abra más.
Sin dejas de mirarme te muerdes el labio inferior mostrándome tus dientes y vas cerrando los ojos evadiéndote de cualquier otro pensamiento que no sea tu propio placer. Dejas caer tu cuerpo en la cama y juegas con tus pechos rozando las sábanas.
Yo sigo perforándote observando como tu cuerpo se entrega al placer. Tu espalda arqueada hacia abajo acentúa la silueta redonda de tu trasero y tu coño abiertos ante mí. Tu melena larga descansa en tu espalda cubriéndote los hombros de una forma preciosa. Combino mis dedos con lamidas y lengüetazos en tu coño. Tus conexiones neuronales no saben cómo controlar la situación que experimenta tu cuerpo, y tu musculatura se contrae y se relaja espasmódicamente sin saber que grupos musculares coordinar. Tu vagina también se contrae dificultando la entrada y salida de mis dedos.
Gimes, tiemblas y te hundes en la cama elevando la dirección de tu vagina directa a mi cara. Es la primera vez que de tu coño emana una corrida como ésta. Sin dudar un segundo te empotras en mi cara mojándome por completo y dejándome como el niño que se ensucia mientras toma su helado preferido.

¡¡ojalá me despertaran así!!!
ResponderSuprimirCómo lo haces para que cada vez que te leo me pongas así? Puff!
ResponderSuprimirSixX: Jejeje, es cuestión de susurrar la entrada secreta a tu escondite :P
ResponderSuprimirTe susrraré: Mmmm...me encantaria espiarte por un agujerito para ver que entiendes por "así"...jeje
besos!
Por "así" entiendo muchas cosas pero creo que no se pueden decir en horario infantil.
ResponderSuprimirBesos.