miércoles, 12 de mayo de 2010

Premio

Me gusta ver como descansas desnuda en tu cama. La habitación huele a ti y se oyen tus suspiros. Me fijo en tu piel. Acaricio mis mejillas con tus pies desnudos. Los huelo, los lamo, cada dedo de tu pie desaparece dentro de mi boca. Quiero follarme tus pies, correrme encima y limpiartelos con mi boquita, pero espero.

Subo, mis yemas contactan con tu piel. La tienes caliente. Acaricio cada centímetro de tu cuerpo. Si, suave y caliente. Me pone cachondo verte abandonada a mi perversión. Acaricio tus tetas, juego con ellas y las magreo. Pellizco tus pezones, los ensalivo y quedan brillando. Los muero y se endurecen.

Me desnudo y me pajeo en silencio a tu lado. Aprieto la polla fuerte por la base para endurecerla todavía más. Con la punta del glande acaricio tu coño, de arriba abajo una y otra vez. Pienso en ensartartela de golpe llevado por mi vicio, pero te mereces más, mucho más.

Huelo tu coño, me lamo los dedos y abro delicadamente tus labios. Siempre me ha fascinado tu chochete. Acaricio los repliegues, los mojo. Dibujo círculos encima de tu proficio vaginal. Hago un poco de presión y mi dedo se hunde lentamente. Introduzco mi dedo y acaricio las paredes de tu vagina, lo saco, me lamo y vuelvo a follarte con el dedo.

Suavemente retiro el capuchón del clítoris, lo tienes rojo y duro. Dejo caer saliva encima y lo chupo con cuidado mientras voy haciéndolo mostrarse con los dedos. Vuelvo a penetrarte mientras te lamo, esta vez con más presión. Estas muy mojada. Suspiras. Tu respiración se acelera y el ritmo de mis penetraciones también. Emites un gemido, tu musuclatura se contrae y de repente tu cuerpo queda completamente relajado. Mi dedo permanece immobil en tu interior notando tu humedad y calor.

Me retiro y sigo observándote desde la cama. Abro tu armario y localizo el cajón de tu ropa interior. Separo las dos prendas que más me gustan. Cojo un sujetador y un tanga de color negro muy delicados. Mañana deberás llevarlas durante todo el día. Quiero que vayas cachonda durante todo el día y las mojes como es debido. Si crees que no estan suficientemente húmedas, cuando regreses en casa, desnúdate y quédate en ropa interior, entonces pajéate con ellas puestas mientras te relajas después de un dia agotador.

A la mañana siguiente tendrás que mostrarme los deberes y si has sido buena tendrás tu premio.

1 comentario:

  1. Mmm..me encantan tus lecciones de anatomía.Eres tan suave en tus palabras...
    Un beso

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Susurrame al oído...