Andamos por la calle y hablamos brevemente. Por el camino siento como infinitos ojos te miran. Miran ese cuerpo que siempre han deseado. Sus neuronas establecen circuitos relacionados con el placer y el deseo. Sus cerebros se activan y debajo de sus pantalones, se endurecen todas las pollas. Adultos, ancianos y adolescentes, todos se excitan imaginándote. Imaginando oliéndote tu cuerpo, oyéndote gemir y sintiendo como te endureces mientras te follan. Sabes que basta un chasquido de tus dedos para que miles de pollas penetren tu coño.
Nos abrazamos. Siento como tus pechos se clavan en mi torso. Desearía hundir más mi cuerpo en el tuyo, rodearte con mis brazos mientras agarro tu culo y lo tiro hacia mí. Rozar mi polla sobre tu coño y hacer desaparecer la ropa que nos separa.
Recostarte en aquel banco modernista dónde por la mañana se reúnen los viejos. Explorarte, recorrer tu cuerpo con mis manos. Sintiendo como te vaso dilatas, te vuelves febril y te vuelves muy sensible. Abrirte completamente, sintiendo el aire frio de la noche en tus labios. Acercando mi cara a tu sexo hasta darte el calor de mi aliento. Esnifarte, lamerte, besarte.
Flexiono tus piernas y deposito tus pies en mi pecho. Acaricio tus dedos con la punta de mi lengua mientras tiro progresivamente tu cuerpo hacia mí. La punta de mi glande contacta con tu vagina, sigo empujando. Tus labios ceden a mi fuerza y se abren lentamente. Te observo ofreciéndome tu sexo y voy hundiéndome dentro tuyo. Paso la corona del capullo y desaparece dentro de ti por completo. Sigo empujando y tu vagina sigue aceptando mi pene que va avanzando centímetro a centímetro. Tu organismo reacciona frente al cuerpo extraño que lo atraviesa. Se endurece, contrae los músculos de las paredes vaginales. Aplico más fuerza hasta que mis testículos hinchados por el deseo hacen de tope. Desearía reducirlos y seguir hundiéndome en ti.
Empiezo a moverme. Contraes los músculos del tronco y te agarras del banco de piedra haciendo fuerza. Mostrándome tu cuerpo en erupción, tu cuerpo sintiéndose vivo y abriéndose más a cada uno de mis movimientos. Mi sínfisis púbica roza tu clítoris, excitándolo, haciéndolo crecer y enrojeciéndose. Aumento mis embestidas y arqueas tu espalda, levantando los pechos, mostrando los pezones erguidos al cielo. Con la palma de mi mano compruebo su dureza. Los pellizco y tiro hacia arriba. Mi polla entra y sale de tu coño mezclándose entre tus corridas y mi liquido preseminal mientras dibujan mil reflejos de luces que se confunden con las venas de mi polla.
Me pides más mientras gritas. Gimes, gimo, gemimos. Te corres. Hago esfuerzos por no correrme. Desde la calle pasan motoristas a toda velocidad mientras pitan sus cláxones. En el otro lado de la calle, un hombre de mediana edad se sienta en el banco de enfrente. Le miras de lado mientras sigo penetrándote. La silueta masculina, se baja un poco los pantalones, saca su polla al descubierto y empieza a pajearse deprisa en silencio mientras nos observa. Empieza a eyacular y su corrida queda iluminada a ráfagas por los faros de un coche mientras se derrama toda al suelo. Se levanta y se va.
Me miras en posición supina con la cara desorbitada, nos cogemos por las muñecas y dejo caer mi cuerpo encima del tuyo Nos besamos mordiéndonos los labios. Aumento mis sacudidas, realizo la maniobra de Valsalva, cerrando la glotis y aumentando la presión. Noto como se tapan los oídos. De repente se cruza una sombra encima de tu cara. Por nuestro lado pasa una pareja andando sin inmutarse lo más mínimo y sigue su camino. Nos follamos con fuerza. Gritamos en plena noche al centro de nuestra ciudad. Te endureces, tiemblas y te corres mojándome todo. Cojo aire. Me voy a correr. Detengo el ritmo. Y hago penetraciones profundas y lentas. Te beso el cuello y me coges las nalgas con fuerza. En movimientos espasmódicos voy corriéndome dentro tuyo llenándote de mi esperma espeso y cálido.
Nuestros cuerpos se relajan tumbados uno encima del otro. Nos acariciamos y besamos. Nos incorporamos sentados en el banco con mi polla dentro de ti y seguimos besándonos. Gracias a la fuerza de la gravedad, tu coño va vaciándose de nuestros flujos que van regalimando por el tronco de mi polla hasta mojarme los testículos. Te mueves. Me como tus pechos llevándome todas tus aureolas a la boca, succionándolos como un lactante, mordisqueándote los pezones y endureciéndotelos. Alargas tu mano y me acaricias los huevos, mojándote la palma de la mano con los restos todavía húmedos. Me mojas el cuello, la cara y me obligas a lamer los restos de nuestro sexo.
En la esquina de abajo, ha parado una patrulla de la policía, algún vecino debe de haberlos avisado. Dejamos la ropa en la calle y el banco mojado como prueba de nuestro deseo. Bajamos desnudos por la calle y nos colamos en un portal que vemos abierto. Vamos subiendo con precaución por la escalera hasta que llegamos a la azotea. Nuestros corazones van desbordados casi al límite de la fibrilación. Nos abrazamos desnudos, besándonos. Volvemos a follar arrinconados en la pared, en el suelo. Las sensaciones nos sobrepasan y no tardamos en corrernos. Caemos extasiados al suelo y nos abrazamos el cuerpo, acariciándonos los genitales todavía calientes. Nos quedamos dormidos y a la mañana siguiente nos despertamos cubiertos con una sábana que alguien nos ha dejado. Al suelo una nota pone:
4º 3ª - N.F.J


mmm este relato erótico me gusta muchísmo más q todos los anteriores del puticlub
ResponderEliminarfollar en público es delicious
el primer párrafo es algo q experimento muchas veces al atravesar la calle o el borde de la piscina en bikini tengo q confesar q estoy adicta a esas miradas q anticipan polvos locos adicciones de parte de ellos
una vez iba con uno y se daba cuenta de eso como tu lo haces aquí
el último párrafo camino a la azotea es aún mejor
Que bueno
ResponderEliminarBrutal
besos calentitos
Poem: Me alegro que te haya gustado. La verdad nunca lo he probado yo, pero es algo que me da mucho morbo. besos!
ResponderEliminarNikita: Gracias.. besos!
quién se quedó la sábana para regresar a casa ligeramente vestido?
ResponderEliminara mí me hubiese gustado volver desnuda...
(debo consultar mi reprogramación)
hala! :) k gran final!!! :D
ResponderEliminarmuchas gracias por la felicitacióoonnn!!!! :)
Es cierto, el final es tan sorprendente... me encanta. No sólo follais libres, sino que subís a la azotea para seguir follando, cambiando la perspectiva.
ResponderEliminargracias por invitarme
ResponderEliminarte sigo, te leo
no pierdo tu pista
beso