Hace demasiadas horas que no me corro. Me siento nervioso y al más mínimo estímulo mi cuerpo responde preparándose para la acción aunque los dos sabemos que de momento no llegará. Mi cuerpo está rígido debido a la tensión que llevaaguantando.En la cama me cuesta conciliar el sueño. Me acuesto boca abajo. Pasan los minutos y todo sigue igual. Hasta que instintivamente empiezo a rozarme con las sábanas lentamente. Noto como va creciendo mi polla. Levanto mi culo para suavizar los roces y evitar terminar corriéndome antes de tiempo.
En este momento me pasan por la cabeza todos los estímulos de los últimos días, roces, contactos, palabras, olores...contraigo los glúteos y empiezo a acriciarlos suavemente, me encanta. Los agarro fuerte con ambas manos mientras elevo el pubis hacia arriba y expongo mi pene a la superfície.
Me calienta esa posición tan vulnerable y abandonado completamente al placer. Mis manos siguen magreando mis nalgas hasta dejarles varias marcas. De repente reconstruyo tu figura. Tu carita sonriéndome con picardia, tus labios, tu cuello. Tu piel en contacto con la mia. Huelo tu cuerpo cachondo y mi polla sigue creciendo.
Me ofreces tus pechos con tus pezones que consiguen hipnotizarme hasta ue los toco, los siento y juego con ellos. Su color, su tacto y como se van modificando es de las cosas más hermosas que he visto. Mis dedos juegan con tus pezones y la la puntita de mi lengua los lame lentamente.
Te oigo gemir, te noto sudar, te mueves y te levantas. De repente dejas caer tu cuerpo y hundes tu coño en mi polla. Cabalgámos juntos, fuerte casi haciéndonos daño. Oigo el ruido que hace tu coño con mi polla. Nos desfogamos brutamente. Gritamos, nos mojamos, nos corremos y de repente desapareces.
Me corro a chorros espásmicos que mojan mi torso y mi cuello. Mi cuerpo se relaja hasta la próxima vez que nos veamos.
Ufff, con estos polvos no me extraña que te quedes vacío.
ResponderEliminarQue paja tan feliz...besitos
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